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10 de junio de 2026

Partes de un hórreo asturiano: guía visual de pegollos, muelas, colondras y más

Detalle de las partes de un hórreo asturiano: colondras talladas, liños y corredor

Cuando alguien me llama para hablar de su hórreo, la conversación suele empezar con «tiene una tabla rota» o «se está cayendo el tejado». Poco a poco vamos concretando: qué tabla, en qué posición, si es estructural o de cerramiento, si afecta a la cubierta o a las paredes. Y ahí es cuando entender la nomenclatura marca la diferencia entre una conversación clara y media hora de malentendidos.

Este artículo es un glosario ilustrado de las partes principales de un hórreo asturiano. Si tienes uno y estás pensando en restaurarlo, léelo antes de pedir presupuesto. Te ahorrará tiempo y te ayudará a entender exactamente qué te estoy diciendo cuando describo el trabajo.

La estructura básica: tres sistemas superpuestos

Un hórreo asturiano tiene tres sistemas estructurales que conviene distinguir:

  1. El sistema de apoyo: lo que mantiene el hórreo elevado sobre el suelo (pegollos, muelas, losas de cimentación).
  2. La cámara: el cuerpo principal donde se almacenaba el grano (estructura de madera con paredes, suelo y cubierta).
  3. La cubierta: el tejado y todo lo que lo compone (cabrios, latas, teja).

Cada sistema tiene sus partes específicas. Vamos por orden, de abajo a arriba.

El sistema de apoyo

Pegollos

Los pegollos son los pilares que sostienen el hórreo. Pueden ser de madera (roble o castaño) o de piedra. En el oriente asturiano predominan los de madera; en el occidente y en las zonas de montaña, los de piedra caliza son más frecuentes.

Un hórreo de planta cuadrada tiene cuatro pegollos como mínimo, uno en cada esquina. Los más grandes pueden tener seis u ocho. La altura de los pegollos varía: los más altos levantan la cámara hasta un metro y medio del suelo, los más bajos apenas 60-70 centímetros.

Los pegollos son más resistentes que las tablas de la cámara, pero también pueden tener problemas: podrición en la base si el terreno es húmedo, fracturas por impacto, o simplemente desgaste por el paso del tiempo. Un pegollo comprometido es un problema urgente: si cede, el hórreo se inclina o cae.

Muelas

Las muelas (también llamadas tornarratos en algunas zonas) son los discos o losas planas que coronan cada pegollo. Su función es exclusivamente práctica: impedir que los roedores suban por el pegollo hasta la cámara. El disco sobresale por los lados del pegollo, creando un voladizo que ningún roedor puede sortear escalando.

Pueden ser de madera, piedra o pizarra. Las de piedra son casi indestructibles; las de madera, especialmente las que están expuestas a la lluvia por la cara superior, pueden deteriorarse y hay que sustituirlas con cierta frecuencia.

Losa base (soleira o losa de cimentación)

En algunos hórreos, los pegollos descansan sobre una losa plana de piedra enterrada o semi-enterrada. Su función es distribuir la carga y evitar que el pegollo se hunda en el terreno blando. No todos los hórreos las tienen; los más antiguos simplemente apoyaban el pegollo directamente en el suelo.

La cámara

Trabes

Las trabes son las vigas horizontales principales que forman el perímetro de la cámara en la base. Descansan directamente sobre las muelas. Son las piezas más robustas de toda la estructura y las que más trabajan: soportan el peso de las paredes, el suelo interior y la cubierta.

Las trabes son normalmente de roble o castaño con sección rectangular grande (10×15 cm o más en los hórreos de buena factura). Son raramente las primeras en fallar, pero cuando lo hacen —por podrición profunda o ataque grave de carcoma— el trabajo de sustitución es considerable.

Solíu (suelo interior)

El solíu es el entablado del suelo interior de la cámara. Normalmente es de tablas de madera colocadas con pequeñas separaciones para permitir la ventilación y que el grano almacenado no se humedezca por condensación. Esta ventilación cruzada es una de las claves de la eficacia del hórreo como sistema de almacenamiento.

Colondras

Las colondras son las tablas verticales que forman las paredes del hórreo. Se colocan en posición vertical, encajadas entre los liños de las esquinas, con una pequeña separación entre ellas para la ventilación. Son la piel del hórreo.

Es la parte más frecuentemente dañada. La madera expuesta a la intemperie durante décadas se agrieta, la carcoma la perfora por dentro, y los hongos la pudren desde el exterior si no recibe mantenimiento. Una colondra dañada no es urgente en términos estructurales (no soporta carga), pero sí lo es para la conservación del grano y de las piezas estructurales de dentro.

En los hórreos del Estilo Villaviciosa (el más ornamentado del oriente asturiano), las colondras llevan tallas decorativas: motivos geométricos, inscripciones con fechas, figuras simbólicas. Restaurar colondras talladas requiere mucho más tiempo y cuidado que sustituir tablas lisas.

Liños

Los liños son los elementos verticales que forman las esquinas del hórreo y sirven de guía para las colondras. Son piezas robustas, con rebajes donde las colondras se encajan lateralmente. En los hórreos de estilo antiguo, los liños también pueden llevar decoración tallada.

Corredor (en los hórreos orientales)

Muchos hórreos del oriente asturiano —especialmente en Llanes, Ribadesella, Colunga y concejos cercanos— tienen un corredor perimetral: un pasillo exterior alrededor de la cámara, protegido por un tejadillo. Funciona como espacio de transición entre el exterior y la cámara, y también como lugar de secado de cosechas.

El corredor añade complejidad a la restauración: tiene su propia estructura de columnas o balaustres, su propio suelo de tablas y su propia cubierta secundaria. Los balaustres del corredor suelen tener formas torneadas o talladas, lo que los convierte en un elemento de alto valor decorativo.

La cubierta

Pares o cabrios

Los pares (o cabrios) son las vigas inclinadas que forman la estructura del tejado. En un hórreo con cubierta a cuatro aguas, los pares arrancan del caballete central y llegan hasta el alero. En una panera con cubierta a dos aguas, solo hay dos planos inclinados.

Latas o correas

Las latas son las piezas horizontales perpendiculares a los pares, sobre las que se clavan directamente las tejas. Son las que más sufren con la humedad porque están en contacto directo con las tejas y la posible filtración de agua.

Moño o piñote

El moño es el remate ornamental en el pico de la cubierta. En un hórreo (planta cuadrada) hay un solo moño; en una panera (planta rectangular), hay dos, uno en cada extremo del caballete. El moño es además la mejor manera de distinguir a simple vista un hórreo de una panera.

Los moños tallados son frecuentes en los hórreos del oriente asturiano. Pueden tener formas de bola, pirámide, figura humana o animal. Son piezas expuestas al máximo de intemperie y de las primeras en deteriorarse.

Teja árabe

La cubierta de teja árabe curva de barro cocido es la cubierta tradicional de los hórreos asturianos. La normativa exige que cualquier restauración mantenga este tipo de cubierta; están prohibidos el fibrocemento, la teja mixta o cualquier material no tradicional.

Resumen rápido para pedir presupuesto

Si llamas a un carpintero para hablar de tu hórreo, estas son las preguntas que te va a hacer:

  • ¿Los pegollos están rectos? ¿Hay alguno que se mueva o esté inclinado?
  • ¿Las trabes (la base de madera sobre las muelas) están en buen estado?
  • ¿Cuántas colondras (tablas de las paredes) están rotas, podridas o tienen carcoma?
  • ¿El tejado tiene goteras? ¿Las latas están podridas o solo las tejas sueltas?
  • ¿Tiene corredor? ¿El suelo del corredor está hundido o sólido?
  • ¿El moño está en pie o ha caído?

Con estas respuestas, un carpintero puede darte una estimación preliminar antes de ir a verlo en persona. Si ya sabes el vocabulario, la conversación dura diez minutos en vez de cuarenta.

¿Necesitas restaurar un hórreo o tienes un proyecto de madera?

Llamar a Dani: 625 960 523