
Es la pregunta que me hacen más a menudo: «¿Eso que tengo en el prado es un hórreo o una panera?». Y la respuesta casi siempre sorprende a quien la recibe. No, no son lo mismo. La diferencia entre hórreo y panera en Asturias no es una cuestión de tamaño ni de antigüedad, sino de forma y estructura. Y una vez que lo sabes, ya no puedes dejar de verlo.
En este artículo te explico las diferencias reales, cuándo apareció cada uno, qué dice la ley sobre ellos y por qué importa conocer la diferencia si tienes uno en tu finca.
La diferencia fundamental: planta cuadrada frente a planta rectangular
La clave está en la planta y en el remate de la cubierta:
- Hórreo: planta cuadrada (o aproximadamente cuadrada). Cuatro caras simétricas. La cubierta a cuatro aguas remata en un solo pináculo central llamado moño o pìñote. Cuatro pegollos (o múltiplos de cuatro: cuatro, seis, ocho).
- Panera: planta rectangular (más larga que ancha). Dos caras largas y dos cortas. La cubierta a dos aguas tiene dos vértices, uno en cada extremo, con un moño en cada punta. Los pegollos se multiplican en la cara larga.
Dicho de otra forma: si tiene un moño, es un hórreo; si tiene dos, es una panera. Esa es la regla que nunca falla.
El error más común es fijarse en el número de pegollos. La gente asume que un hórreo pequeño tiene cuatro y uno grande tiene más. Pero el número de pegollos depende del tamaño, no del tipo. Una panera pequeña puede tener seis pegollos; un hórreo grande puede tener ocho o doce. Lo que define el tipo es la planta y los moños.
El hórreo asturiano: historia y características
El hórreo es anterior a la panera. Las referencias documentales más antiguas en Asturias son del siglo IX, y las piezas conservadas más antiguas que se pueden datar con cierta seguridad son del siglo XIV-XV.
Sus características definitorias son:
- Planta cuadrada o ligeramente rectangular (proporción máxima de 2:1)
- Un solo moño en el pico de la cubierta a cuatro aguas
- Corredor perimetral en algunos modelos del oriente asturiano (Llanes, Ribadesella, Villaviciosa)
- Cuatro pegollos como mínimo, con muelas encima para impedir el paso de roedores
- Una sola cámara, accesible por una puerta central (a veces dos puertas, una a cada cara opuesta)
La función original era el almacenamiento de grano, especialmente maíz, escanda y otros cereales. La separación del suelo y las muelas antirratas son la solución arquitectónica a un problema práctico muy concreto: guardar el grano seco y alejado de los animales.
En el oriente de Asturias, los hórreos son especialmente notables por la decoración tallada de las colondras (tablas laterales) y los liños (tablas verticales), que en algunos casos del Estilo Villaviciosa alcanzan una complejidad artesanal extraordinaria.
La panera: un invento relativamente reciente
La panera es posterior al hórreo. El modelo más antiguo conocido en Asturias, el llamado tipo Maliayo, se originó en el concejo de Villaviciosa hacia los siglos XV-XVI. La panera es, en esencia, un hórreo ampliado: cuando se necesitaba más capacidad de almacenamiento, en lugar de construir otro hórreo se alargó la planta y se añadió una cubierta a dos aguas.
Características de la panera:
- Planta rectangular, más larga que ancha (proporción habitual 3:1 o 4:1)
- Dos moños, uno en cada extremo del caballete
- Mayor capacidad de almacenamiento
- Más pegollos (seis, ocho o más en las paneras grandes)
- Frecuentes en el centro y occidente asturiano, menos en el oriente más serrano
Las paneras grandes, que podían almacenar la producción de toda una explotación familiar, son especialmente habituales en los concejos de la cuenca lechera central: Gijón, Siero, Villaviciosa, Nava. En Espinaréu (Piloña), la aldea con mayor densidad de hórreos y paneras del Principado, conviven ambos tipos en concentraciones únicas en Europa.
¿Y el cabazo? El tercer elemento del patrimonio
Hay un tercer tipo que aparece en las conversaciones sobre estos elementos: el cabazo. Es menos conocido, pero también está protegido por la misma legislación.
El cabazo es de origen gallego y más frecuente en el occidente asturiano. Sus diferencias con el hórreo son estructurales: el cabazo tiene los laterales de piedra o ladrillo (no de madera), y suele ser rectangular. La cubierta también puede ser de teja o pizarra, pero la cámara se ventila por los huecos de la mampostería, no por tablas de madera separadas.
En términos de protección legal, la Ley 1/2001 de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias trata a hórreos, paneras y cabazos de la misma forma: quedan protegidos si cumplen ciertos requisitos de antigüedad o catalogación.
¿Importa la diferencia para los permisos y las subvenciones?
Sí, aunque de forma indirecta. La ley protege hórreos, paneras y cabazos por igual. No hay diferente nivel de protección según sea uno u otro. Lo que importa para permisos y subvenciones es:
- Si está catalogado en el inventario municipal con protección integral
- Si es anterior a 1900 (protección reforzada independientemente del catálogo)
- Si está en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias
Dicho esto, conocer el tipo de elemento que tienes sí importa a efectos prácticos de restauración. Una panera tiene el doble de longitud que un hórreo del mismo ancho, lo que significa el doble de cubierta que revisar y potencialmente el doble de tablas que sustituir. Un presupuesto que no distingue entre un hórreo de 4×4 metros y una panera de 4×8 metros no es un buen presupuesto.
Cómo identificar lo que tienes: una guía rápida
Si tienes uno de estos elementos en tu finca y no estás seguro de qué es, sigue estos pasos:
- Mira la planta desde arriba (o desde un lateral elevado). ¿Es cuadrado o rectangular?
- Cuenta los moños en el tejado. ¿Uno en el centro? Hórreo. ¿Dos, uno en cada extremo? Panera.
- Mira la cubierta. ¿A cuatro aguas (como una pirámide)? Hórreo. ¿A dos aguas (como un tejado de casa, con dos triángulos en los extremos)? Panera.
- Cuenta los pegollos. Cuatro o múltiplos de cuatro en una disposición simétrica sugiere hórreo. Una fila larga de pegollos bajo cada cara larga sugiere panera.
Si sigues sin tenerlo claro, manda una foto. Llevo años trabajando con estos elementos y en un vistazo puedo decirte qué tienes y en qué estado está.
Los tres estilos decorativos de los hórreos asturianos
Una vez que sabes distinguir entre hórreo y panera, el siguiente nivel es reconocer los estilos decorativos. En Asturias hay tres estilos principales:
- Estilo Villaviciosa (oriente, siglos XV-XVI): el más antiguo y ornamentado. Tallas en colondras y liños con motivos geométricos, a veces inscripciones con fecha. Presente en Villaviciosa, Piloña, Colunga y concejos vecinos.
- Estilo Carreño (Cabo Peñes, siglo XVIII): tallas en los costados del corredor, motivos más sencillos. Menos frecuente.
- Estilo Allande (occidente, siglo XVIII): decoración geométrica tallada en madera, propio del occidente asturiano.
La mayoría de los hórreos del oriente —la zona donde yo trabajo habitualmente— pertenecen al Estilo Villaviciosa. Son los que tienen más posibilidades de presentar tallas, corredores laterales y elementos ornamentales que merecen una restauración cuidadosa.
Preguntas frecuentes
¿Un hórreo puede tener más de cuatro pegollos?
Sí. Los hórreos más grandes pueden tener seis, ocho o más pegollos. Lo que define el tipo no es el número de pegollos sino la planta cuadrada y el moño único. Un hórreo de planta cuadrada grande puede tener una fila de pegollos en cada lado.
¿Cuál es más fácil de restaurar?
No hay una respuesta universal. Depende del estado. Dicho esto, una panera tiene más superficie de cubierta y más tablas que una construcción cuadrada de las mismas dimensiones transversales, lo que suele implicar más trabajo. Pero la estructura básica es la misma en ambos casos.
¿El hórreo es siempre de madera?
La cámara es de madera. Los pegollos pueden ser de madera o de piedra. En el occidente asturiano los pegollos de piedra son más frecuentes; en el oriente, la madera también aparece en los apoyos. Lo que varía es el material de los pegollos, nunca de la cámara.
¿Puedo comprar un hórreo y trasladarlo a otra finca?
Sí, pero con permisos. Los traslados de hórreos requieren autorización de la Consejería de Cultura del Principado. Es un proceso posible pero que lleva su tiempo. Si estás pensando en ello, consúltame primero: hay aspectos técnicos del desmontaje y remontaje que pueden afectar la integridad estructural si no se hacen bien.
¿Necesitas restaurar un hórreo o tienes un proyecto de madera?
Llamar a Dani: 625 960 523