
Restauración y construcción
El hórreo asturiano
Patrimonio vivo de Asturias. Más de 10.000 hórreos y paneras catalogados que merecen ser conservados con el oficio y el respeto que exigen.
Restauramos tu hórreo
Le devolvemos la vida que tenía, respetando cada pieza original.
Restauración estructural, sustitución de madera deteriorada, reparación de pegollos y muelas, cambio de cubierta.
Construimos hórreos nuevos
Tradición de siglos, construida con las manos de hoy.
Hórreos y paneras nuevos con técnicas tradicionales asturianas y madera de primera calidad.
Más de 20 años trabajando hórreos en Asturias. Tu patrimonio, en buenas manos.
Pedir presupuestoGuía de restauración
Qué hacer y qué no hacer con un hórreo
Una restauración bien hecha conserva el patrimonio y revaloriza la propiedad. Una mal ejecutada puede causar daños irreversibles y problemas legales.
Lo que se debe hacer
Contratar un carpintero especializado
La restauración de hórreos requiere conocimientos específicos de arquitectura popular asturiana, técnicas tradicionales de ensamblaje y comportamiento de la madera en el tiempo.
Usar madera de calidad similar a la original
Castaño y roble son las maderas tradicionales. Mantener la especie original garantiza la coherencia estructural y estética del hórreo.
Solicitar los permisos necesarios
Los hórreos están protegidos por la Ley de Patrimonio Cultural de Asturias. Cualquier intervención requiere autorización de la Consejería de Cultura y, según el caso, licencia municipal.
Respetar la estructura original
Mantener las proporciones, el sistema de ensamblaje y la distribución original. Las técnicas tradicionales (caja y espiga, cola de milano) están probadas durante siglos.
Conservar las piezas de piedra originales
Pegollos, muelas y pilpayos son elementos que raramente necesitan sustitución. Si están en buen estado, deben conservarse siempre.
Tratar la madera con productos transpirables
Aceites, lasures y tratamientos que permitan la transpiración natural de la madera. Esto evita la acumulación de humedad interna y prolonga la vida útil.
Mantener la ventilación natural
Las rendijas y aberturas del hórreo no son defectos: son parte del diseño original para ventilar el grano y evitar la humedad. Deben conservarse.
Revisar periódicamente la cubierta
El tejado es la parte más expuesta. Revisiones anuales para detectar tejas rotas, filtraciones o acumulación de musgo previenen daños mayores.
Lo que no se debe hacer
Usar materiales inadecuados
PVC, aluminio, uralita, hormigón o materiales sintéticos desvirtúan la construcción, impiden la transpiración natural y pueden causar condensación y pudrición acelerada.
Aplicar barnices o lacas impermeables
Los productos que sellan la madera impiden que transpire, atrapando la humedad en el interior y acelerando la pudrición. Es el error más frecuente y más dañino.
Cerrar las aberturas de ventilación
Tapar las rendijas con masilla, espuma o listones cierra el sistema de ventilación natural y genera condensación, moho y deterioro acelerado.
Modificar la estructura sin criterio
Añadir forjados, cambiar la distribución interior o alterar los apoyos compromete la estabilidad y puede ser irreversible. Además, es ilegal sin permiso.
Pintar con colores no tradicionales
Los hórreos asturianos tradicionalmente se dejan en madera natural o se tratan con tonos oscuros. Colores llamativos o modernos desvirtúan el patrimonio.
Alterar los pegollos o muelas
Sustituir piedra por hormigón, añadir muros de bloque o modificar la base del hórreo altera su carácter patrimonial y puede desestabilizar la estructura.
Hacer obras sin permisos
Intervenir sin autorización de Patrimonio Cultural puede conllevar sanciones económicas, obligación de restitución y responsabilidad penal en casos graves.
Intentar restaurar por cuenta propia
Una restauración mal ejecutada puede causar daños irreversibles. Lo barato sale caro: un profesional evita errores que luego cuestan mucho más corregir.
Trabajos realizados
Restauraciones de hórreos



Patrimonio asturiano
¿Qué es un hórreo?
Los hórreos son construcciones tradicionales del norte de la península, especialmente presentes en Asturias, donde han sido símbolo de identidad rural durante siglos. Servían para almacenar grano, alimentos y utensilios, protegidos de la humedad y los animales.
Su origen se remonta a épocas prerromanas, aunque la mayoría de los que se conservan datan de los siglos XVIII y XIX. Cada hórreo es una pieza única de arquitectura popular, adaptada al terreno, al clima y a las necesidades de cada familia.

Diferencias
Hórreo vs Panera
Hórreo
- Planta cuadrada
- 4 pegollos (uno por esquina)
- Tejado a cuatro aguas
- Un moño central donde convergen los aguilones
- Tamaño más reducido
Panera
- Planta rectangular
- 6 o más pegollos (adicionales en lados largos)
- Tejado a cuatro aguas
- Dos moños de piedra con tijeras de refuerzo
- Mayor capacidad de almacenaje
Anatomía
Partes de un hórreo
Pegollos
Columnas de piedra que elevan el hórreo del suelo, aislándolo de la humedad y protegiéndolo de las crecidas.
Pilpayo
Piedra grande y aplanada que sirve como base, entre el suelo y los pegollos. Distribuye el peso de la estructura.
Muela (tornarratas)
Disco de piedra sobre cada pilar que impide el acceso de roedores al interior del hórreo.
Cuerpo
Zona de madera donde se almacenaba el grano y los alimentos. Normalmente de castaño o roble.
Tejado
Cubierta a cuatro aguas, tradicionalmente de teja curva árabe. Protege el contenido de la lluvia.
Aguilones
Vigas inclinadas que forman la estructura del tejado y se unen en el moño central.
Corredor
Pasillo exterior de madera que rodea el cuerpo del hórreo, usado para secar productos al aire.
Escalera
Acceso al hórreo, normalmente de piedra o madera, situada en uno de los laterales.

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